Naming

¿Que es el Naming?

El Naming (nombrar) es la disciplina que aúna el conjunto de técnicas necesarias para crear un nombre de marca, empresa o producto.

Se trata del proceso analítico/creativo que se ocupa de definir un nombre de forma estratégica. Es decir, mediante el cual se puede denominar desde un producto o servicio, hasta un evento o subdivisión de empresa.

Importancia del Naming

El nombre de una marca es lo que más se va a ver, escribir y escuchar en relación a ella.

Debe ser la síntesis verbal de la arquitectura y plataforma de una marca. Debe ser, junto a los componentes de la Identidad visual, el elemento representativo básico de la Identidad de marca.

Es por ello que, al hablar de Naming, hablamos de uno de los procesos más importantes en un trabajo de Branding, y cualquier estrategia de Marketing:

  • Primero: porque el nombre de una marca es la máxima representación verbal de sus valores y atributos.
  • Segundo: porque tiene la capacidad de crear un primer vínculo con la audiencia y fidelizarla.
  • Tercero: porque es un elemento omnipresente y debe captar la atención del Target, ser memorable y atractivo.
  • Cuarto: porque por todo lo anterior forma un pilar fundamental en cualquier estrategia de Posicionamiento y Notoriedad de marca.

Objetivo básico del Naming

Algunos piensan que el naming es un ejercicio puramente creativo. Todo lo contrario:

El naming es un proceso estratégico que se enfoca desde un punto de vista analítico para unificar y cohesionar todos los significados, valores y principios de una marca en una sola palabra.

Y, como todo proceso estratégico, la técnicas utilizadas en Naming persiguen un objetivo principal. En este caso crear un nombre de marca:

  • Coherente: debe ser fiel a la estrategia de marca. Representar sus principios y personalidad.
  • Representativo: debe dejar claro a qué hace referencia.
  • Conciso: debe ser breve.
  • Diferente: debe ser único y destacar claramente entre la competencia.
  • Flexible: debe ser atemporal y capaz de adaptarse a los posibles cambios de la empresa, producto o servicio.
  • Inspirador: debe evocar y sugerir fácilmente los valores de la marca para que la audiencia sea capaz de reconocerlos.
  • Sonoro: debe ser fácil de pronunciar y sonar poético y amigable.
  • Atractivo: debe ser tan atractivo escrito como pronunciado.
  • Llamativo: debe ser creativo para captar la atención y ser fácil de recordar.
  • Registrable: debe ser un nombre libre para registrarlo como marca y como dominio.
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